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Bienvenidos a una nueva reseña. Mi nombre es Pam y en esta ocasión les traemos un repaso de toda la segunda temporada de Supergirl.

Para revisar esta temporada debemos tener en cuenta que la serie se mudó de casa televisiva, ahora pertenecería a CW, y ello implicó que la producción se mudara de Los Angeles (EEUU) a Vancouver (Canadá) donde estaría más al pendiente de su desarrollo como parte del Arrowverso. La serie tuvo muchos altibajos durante esta temporada pero supo mejorar bastante en comparación a la primera.

La segunda temporada de la Chica de Acero comenzó con grandes expectativas porque nos habían anunciado que su primo Superman haría una participación en el primer capítulo. Y no nos defraudó. Tyler Hoechlin supo interpretar al hombre de acero sin opacar a la protagonista. Lamentablemente, no supieron explotar esa dupla que tuvo mucha chispa y nos dio muchísima alegría a los fanáticos de Superman. Hoechlin participó en el inicio y en el final de temporada aunque ya está confirmada su participación para la siguiente.

Otra adición importante para esta temporada fue Chris Wood, Mon-El, un refugiado del planeta Daxam y futuro interés amoroso de Kara. El personaje se complementa bien con Kara y participó como regular en la serie. Mon-El fue el gancho que nos dejó la temporada uno cuando su nave se estrelló en National City. Él quedó inconsciente mientras en la DEO se preguntaban qué o quién sería ese muchacho.

La DEO se enfocó en la tensión entre los ciudadanos humanos de la Tierra y el creciente número de aliens inmigrantes. Cualquier referencia política de la coyuntura no es mera coincidencia y es que en el mundo actual estamos viviendo (algunos desde lejos y otros de muy cerca) el éxodo de los inmigrantes en diferentes partes del globo. Siria, África, son algunos ejemplos. La visión política de la serie es aplacada por una encantadora protagonista, siempre sonriente, que irradia luz y esperanza a todo el mundo, eso incluye a los inmigrantes. En pleno clima de elecciones en EEUU, mientras un candidato sentenciaba al país de la libertad a dividirse del resto de América con un muro, la cuestión del inmigrante estaba en boca de todos. Pero en Supergirl, no todos vivían en armonía.

Los villanos de esta temporada pueden dividirse en nivel de incidencia. El mayor será Cadmus, con Lillian Luthor a la cabeza, interpretada por Brenda Strong, y luego aparecerá la reina Rhea de Daxam (madre de Mon-El), en la piel de Teri Hatcher (Lois Lane en la serie Lois & Clark de la década del noventa). Ambas tienen la decisión determinante de “ellos o nosotros”. Lillian quiere fuera a los aliens y Rhea convertir al mundo en el nuevo Daxam, a costa de los humanos.

Sin embargo, nuestra superheroína no cesaba de buscar la paz para todos los ciudadanos, luchar por la verdad y la justicia con empatía y coraje a fin de que ambos pueblos puedan convivir y entenderse. Para ello tuvo la fenomenal ayuda de la presidenta Olivia Marsdin, interpretada por Lynda Carter (la icónica Wonder Woman en la década del setenta), una mujer misteriosa que nos se mostró extraterrestre en los primeros episodios pero que no supimos su identidad hasta el final.

En la primera temporada, en su vida como civil Kara dio pequeños pasos trabajando como asistente de Cat Grant (la reina de los medios de comunicación) y en esta segunda temporada, sin su jefa y mentora, decidió arriesgarse más: como reportera de investigación. Aunque su nuevo jefe, Snapper Carr (Ian Gomez) no se lo iba a hacer tan fácil. Las escenas entre Carr y Kara pudieron ser divertidas pero no más que eso, a veces solo fue puro relleno ya que no añadía nada a la historia salvo excepciones, como la vez que Carr le devolvió el empleo en CatCo. Vale mencionar que fue una pérdida notable que la actriz que personificó a Cat, Calista Flockhart, se haya retirado de la serie durante la primera parte de esta temporada.

Kara portaba sobre sus hombros la carga de mantener el mundo a salvo y, a su vez, poder tener una vida personal lo más normal posible: un trabajo, una familia, un amor… Este amor llegó del cielo, literalmente. Mon-El vino acompañado de un carácter divertido, a veces rudo, a veces incómodo el cual Kara tuvo que ayudar a pulir poco a poco. El romance era predecible. Con sus altibajos, como toda relación, Kara y Mon-El supieron estar juntos y nos entregaron mucha química, tanta que hasta traspasó la pantalla.

La Chica de Acero también tuvo el apoyo incondicional de su familia. Su hermana Alex (Chyler Leigh) confió plenamente en Kara cuando salió del closet. El amor fraternal de ambas siempre fue convincente, forman parte del mismo equipo, pelean a la par e incluso Alex salva la vida de Supergirl en varias ocasiones. El personaje de Alex se desarrolló bastante en esta temporada, convence en las escenas dramáticas, románticas y de acción, hasta tiene un episodio con su nombre. Símbolo de una mujer fuerte y dedicada a su trabajo pero también a su familia, lucha por un mundo más justo, por demostrar sus sentimientos sin reparos. Aquí es donde aparece Maggie Swayer (Floriana Lima), reconocido personaje de DC, que se entrelaza con la agente Danvers y llevan su relación a otro nivel, episodio tras episodio.

Martian Manhunter (David Harewood) también cumple un rol esencial en el Team Supergirl. Como agente de la DEO y como “papá protector” de las hermanas Danvers, J’onn J’onnz, el marciano, está siempre listo para salvarlas en el último minuto. El desafío de esta temporada para el marciano fue la aparición de M’gann M’orzz (Sharon Leal), primero como última sobreviviente de Marte y más tarde reveló su verdadera identidad como marciana blanca, enemiga natural de la raza a la que pertenece J’onn pero que cedió ante ese mandato y se convirtió en una aliada. Las crónicas marcianas fueron un ingrediente interesante que extendió nuestro conocimiento sobre ellos.

Un cabo suelto que nos había quedado desde el año pasado era el papel que jugaría Jeremiah Danvers, el padre adoptivo de de Kara. Luego de ser capturado por Cadmus durante un largo tiempo y finalmente rescatado, se mostró totalmente cercano a la familia, algo sospechoso para Mon-El pero no para sus hijas. Terminó siendo un agente secreto de Cadmus aunque en los momentos desafiantes entre Cadmus y Supergirl, él defendió a su hija.

El personaje que no termina de encontrar su lugar en la serie es James Olsen (Mehcad Brooks). En esta temporada, con la ayuda de Winn se convirtió en una especie de vigilante enmascarado, Guardian, con la excusa de querer “salvar al mundo” se independizó de los demás héroes de la ciudad para salir a batallar solo (aunque con Winn como socio tecnológico). Esto le trajo demasiados problemas pero lo que se veía en pantalla era una especie de historia paralela que no se relacionaba demasiado con la totalidad de la serie. Este es un punto importante para ajustar (o quitar) en la próxima temporada.

La adición de Katie McGrath como Lena, la hija no deseada de los Luthor, fue bastante favorable. Su papel como “la buena Luthor” nos sorprendió hasta el final de la temporada. Al principio cuanto más se afianzaba su amistad con Kara mayores eran las probabilidades de cruzarse al lado oscuro en cualquier oportunidad (tal como su hermano Lex), sin embargo Lena continuó leal a Kara y a Supergirl a pesar de los malvados planes su madre.  

Ahora bien, volviendo a los villanos, algunos fueron “material prestado” del mundo de Superman aunque ya son conocidos como parte del universo DC. Clásicos como Metallo o seres de la quinta dimensión como Mr. Mxyzptlk, aparecieron en esta temporada para arruinar la tranquilidad de National City. El original Hank Henshaw, Cyborg Superman, (también por David Harewood) recreado por Cadmus sí fue un villano merecedor de la ira de Supergirl que apareció en varios episodios y se enfrentó cuerpo a cuerpo con Kara. Otros, en cambio, fueron alienígenas reclutados por Cadmus pero que no representaron mayor peligro para Supergirl, es más, algunas veces la heroína que salvó el día fue Alex y otros, como Biomax, dejaron mucho que desear. En cuanto a las villanas femeninas, Roulette por ejemplo, no estuvo a la par de la kriptoniana aunque trabajó a su manera, sin escrúpulos. La reaparición de Livewire tampoco agregó nada significante.

Destacamos que el mayor evento en Supergirl fue formar parte del MEGACROSSOVER que unió a las cuatro series del Berlantiverse. Empezando el lunes durante los últimos minutos en la serie la Chica de Acero siguiendo con Flash, Arrow y Legends of Tomorrow, algo inédito nunca antes visto. Los productores del Arrowverse tienen material para enganchar a los seguidores y fanáticos del mundo de los superhéroes. En esta oportunidad, el episodio de Supergirl fue el puntapié inicial para este evento único en la televisión, aunque en éste haya durado pocos minutos. En el episodio donde vimos a Melissa desplegar sus dones musicales fue en el crossover con Flash, en un ambiente lleno de música, baile y romances, Kara colgó la capa y se subió al escenario como anteriormente lo hizo en Glee, regalándonos una dulce interpretación del clásico Moon River y divirtiéndonos a dúo su superamigo Barry Allen. Inolvidable.

Como cierre de esta temporada, después de ver derrotada a la reina daxamita y salvado a la ciudad de una invasión, de haber peleado increíblemente con un Superman alucinando, reencontrarnos con la fenomenal Cat Grant y emocionarnos en la despedida de Mon-El, Supergirl nos dejó algunos cliffhanger para la próxima que iniciará el 9 de octubre.  

En conclusión, la segunda temporada fue masivamente mejor que la primera. Tuvimos el condimento dramático que la caracteriza además de cuotas de humor, mucho romance, más desarrollo de los personajes, mejor calidad en las escenas de acción de lucha y de efectos especiales. Además, la serie nos volvió a regalar momentos DC  fan-service que sabe que nos gustan, como la participación de Teri Hatcher, la Lois Lane favorita del productor ejecutivo Andrew Kreisberg, de Lynda Carter como la Mujer Maravilla y la introducción de un nuevo actor en la piel de Superman. Para finalizar, resaltamos que la actuación de Melissa Benoist es destacable, además de lo hermosa que es, sus dotes actorales brillan en cada episodio; Kara es divertida, sensible, apasionada, perseverante, tenaz, posee un corazón noble y una sonrisa encantadora. Ella es la estrella de la serie, sin ninguna duda.

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Pam
Amante de Superman y fan del Arrowverse. Me encanta escribir y ver series. A veces paso el tiempo haciendo música. Comunicóloga, argentina.